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Cartas de Erwin P. Dieseldorff | Carta #8 parte II,

Cartas de Erwin P. Dieseldorff | Carta #8 parte II,

Cobán 10 de Noviembre de 1888
Carta#8 parte II

 
Tactic es mucho más grande; tiene una plaza de mercado amurallada y bastantes habitantes. Aquí colocamos las patas de nuestra mesa de comer dentro de botellas viejas quebradas a la mitad, en las que se echó agua, de manera que las hormigas aunque pequeñas pero en grandes cantidades, no podían subir a la mesa. En general, en un viaje de estos uno debe deshacerse de todo asco, pues se encuentran muchas cosas asqueantes. En las comidas y en la mantequilla hay a veces moscas y hormigas. La higiene es una virtud muy poco conocida aquí.
 
 
Nuestro desayuno y almuerzo lo hacían generalmente de la misma manera. Habían huevos, agua, tortilla(una especie de pan de maíz) carne, ya sea secada al sol o guardada en vinagre, mantequilla del país que siempre sabe a queso, frijoles, que a veces se mezclan con cebollas; después del café del país y azúcar de Guatemala (panela), pero sin leche, tal vez plátanos asados en vez de verduras. Las tortillas y los frijoles constituyen el principal alimento de los nativos.
 
Durante seis días y cinco noches lleve puesta la misma camisa y las mismas botas sin limpiarlas, y estaba salpicado hasta arriba de lodo; aquí uno tiene que despojarse de toda pedantería. A veces me bañe en el rio o cuando había un barreño, nos lavamos todos en la misma agua, uno después del otro conforme al rango. Durante varios días no me pude cepillar el pelo.
 
Cuando se cabalga (en los viajes) se hace muy lentamente, es decir se camina generalmente a paso y de vez en cuando se anda rápido. Westendorff y Adela estaban tiesos, pero a veces cabalgaron a galope, lo que no debieron haber hecho. Jessy la muchacha que trajo Agnes de Inglaterra estaba media muerta cuando llegamos a Cobán pues no estaba acostumbrada a montar caballo y se oyó.
 
Desde Tactic parten los telégrafos de Cobán a Panzós y de Cobán a Guatemala a lo largo del mismo camino, y los geniales funcionarios del gobierno mandaron a construir dos líneas, cuando se hubiera podido atar ambos alambres fácilmente al mismo poste. La inteligencia y la energía son sumamente limitadas; no hay espíritu de iniciativa. Las circunstancias son, en general, de manera tal que uno no se las puede imaginar en Europa, pero no voy a tocar ese tema, ya que no se sabe en qué manos puede caer esta carta.
 
Una hora antes de llegar a Cobán encontramos a todos los vecinos más distinguidos de los alrededores, que cabalgaron a nuestro encuentro. Allí estaba el tío (Heinrich Rudolf) y varios “clerks (dependientes) de su casa y de Sarg Hermanos, sus principales competidores comerciales; también estaban Hermann y August Helmrich; Hans von Türckheim (barón y vice cónsul alemán) y muchos otros, que te han de interesar menos. Cuando entramos cabalgando a Cobán, quemaron fuegos artificiales y cohetes. Las casas del tío y de August estaban lindamente enguirnaldadas y adornadas con bananales enteros. Los amigos enviaron arreglos florales. Comimos donde el tío y estuvo bastante alegre.
 
 
Aquí todas las casas de habitación son de una sola planta, no tienen más pisos, esto se debe en parte, a los barato del suelo, pero, en parte también por el temor a los terremotos que ocurren cada año dos o tres veces, aunque muy suaves. Las casas están construidas en forma de herradura o en cuadro y en su interior tienen un lindo corredor y un patio y jardín. La casa de August está separada de la del tío solo por una calle, viven en la vecindad del Comisionado. Hermann vive atrás. La calle principal sin embargo es más alta que la calle lateral dos; donde viven Hermann Helmrich.
 
Desde nuestra veranda tenemos una hermosa vista hacia las colinas y montañas lejanas, que te dibujare cuando tenga tiempo de ocio. En nuestro jardín, que está a diez pasos de donde estoy sentado, crece piña, caña de azúcar, cientos de naranjas que se pudren en gran parte, fresas, repollos, pepinos, etc,etc y las flores más bellas; rosas y violetas en toda su florescencia, camelias rojas y blancas, orquídeas, jengibre silvestre, y todo lo que puedes imaginar. El cielo es hermosamente azul y el sol brilla tan caliente. El clima de aquí es uno de los mejores que puedes desear, desde luego tenemos algunos días lluviosos, ahora es la peor época del año y un tiempo eternamente lindo no hay en ninguna parte.
 
El tío esta ahora mucho más fuerte, es muy simpático y siempre está de buen humor. Rosa se ve muy bien y es muy amable conmigo y por supuesto le correspondo. Su mama es una mujer sencilla. Su hermano Mr. Sam o Sammy Slattery es rustico y sin clase. Su hermana está casada con un ladino, don Pablo Sierra, tiene varios hijos, pero actualmente esa familia no está aquí. August está muy ocupado, su ausencia le hizo bastante bien al negocio, ya que el tío es poco popular.
 
Hoy (15 de Noviembre) es el cumpleaños de August, pero no se le puede felicitar por ello. Lamentablemente es un poco misántropo; durante todo el viaje fue extremadamente amable Fritz y Agnes están bien. Hermann Helmrich ha sido muy amable conmigo y nos vemos todos los días, August Helmrich se mantiene toda la semana en su finca Samac, pero viene antes del sábado y se queda el lunes en la ciudad. Ayer lo visitamos en Samac y fue muy cordial. Richard Sapper quien compro la finca de Willy es un hombre extraordinario y me cae muy bien; es abierto y honesto.
Oscar von Nostitz llego anteayer. Es socio de Hermann Helmrich en café y construye puentes para el gobierno, con lo que hace mucho dinero. Creo que fue capitán, es barón, no bebe y es buen hombre y muy trabajador. El barón Hans von Türkheim, vice-cónsul alemán es poco imponente pero inteligente. Max Hesse está bien y te manda saludos. Los alemanes beben bastante, sobre todo cócteles; August, Nostitz y yo nunca bebemos. Hace poco hubo una gran parranda que estuvo muy alegre; sin embargo, no fui, desde luego eso requirió dominio de parte mía, lo único que no me gusta es que hay muchas pulgas.
 
Por favor guarda las estampilla (si no las puede utilizar de otro forma.
Por favor disculpa si he escrito incorrectamente o he repetido cosas ya que escribí esta carta en parte. Te aseguro que me siento excelentemente duermo magníficamente, como terriblemente y siempre estoy al aire libre, no trabajo y estoy contento todo el día. De esta manera me siento ya bastante más fuerte. No espero que me envíes cartas largas, conmigo es diferente, pues veo tantas cosas nuevas y no tengo nada que hacer. es decir si no las quiere regalar) también me daría mucho gusto leer alguna vez las cartas que te escribo después de varios años. 
 
Por favor cuando me escribas, envíame mi certificado de bautizo y los papeles militares que dicen que estoy clasificado y pertenezco a la segunda reserva. Es mejor que los envíes en carta registrada. Necesito los papeles para legitimarme como alemán.
 
P.S. El café promete una cosecha formidable. A Hermann y sobre todo a August Helmrich les debería ir bastante bien.

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