fbpx

Memorias de Franz Sarg; Parte V. 2

Para la casa Dieseldorff vino un sobrino de Don Enrique, Augusto S. Dieseldorff, quien impulsó el florecimiento del negocio del almacén gracias a su infatigable actividad. Augusto era un hombre prudente y tranquilo, que en general fue altamente estimado. Se convirtió en socio de la empresa y, en abril de 1882, contrajo matrimonio con su prima Agnes, la hija mayor de su tío.

El mismo negocio contrató como dependientes primero a Sophus Koch, un joven extraordinariamente eficiente, que al terminar su contrato se fue a La Antigua, a trabajar con Otto Bleuler, y en el transcurso de un año fue el alemán que más progresó en la República. Bleuler mismo poseía terrenos cerca de Senahú, en los que por medio de un paisano suizo, Hottinger, cultivó una gran finca cafetalera, Seritquiché, que más adelante pasó a los Hermanos Donnadieu, de nacionalidad francesa.

En la misma región (el Arenal) se estableció un compatriota de estos, últimos, Don Federico Köng Ossaye, con su mujer y dos hijos e hija, una excelente familia que siempre vivió en buenos términos con la colonia alemana; luego figuraban dos jóvenes norteamericanos, Jesse Bird y Kensett Champney, gente muy trabajadora, que paulatinamente extendió sus cultivos en gran escala en Sepacuité.

Finca Sepacuite
Kensett Champney

 

En las inmediaciones de Cobán las condiciones de los terrenos sólo permitían pequeñas propiedades; Hermann Helmrich adquirió la finca Santa Margarita, en la misma ciudad a orillas del río; Enrique Scott, un anglosajón, que llegó de Bolivia, compró el lindo terreno Chicoj, que cultivó muy cuidadosamente; lo mismo hizo en Chicoyogüito el Barón Hans von Türckheim, quien se presentó con recomendaciones del Ministro alemán y fue muy bienvenido de mi parte como hombre cultivado científicamente, con talento para la zoología (se interesó sobremanera por los lepidópteros) y muy instruido en botánica. Jorge Wyld, cuñado del señor Lehnhoff, fue su vecino a un lado de el Arenal; al otro se estableció un hermano del mismo, Julius Lehnhoff, quien, sin embargo, retomó a Hamburgo pocos años después.

Señores Helmrich en finca Sachamach

El español José Balsells vendió su finca Santa Isabel ( Chimax ), ubicada en el perímetro norte de la ciudad, al ex-cónsul de los Estados Unidos en Guatemala, Heinrich Houben, quien como propietario de una plantación logró ganar como esposa a una dama muy superior a él intelectual y socialmente, la señorita Louise Hekking, maestra del Instituto Belén la llevó a Cobán, donde a pesar de la complaciente acogida de la colonia extranjera se sintió muy infeliz, por lo que pronto regresó a la capital. Houben vivió entonces solo en la finca, enfermó y falleció. Como sus papeles lo identificaban como nacido en Alemania, el Consulado Imperial creyó que yo debía representar sus intereses o el de sus herederos ante las autoridades del país. Para ese fin fui nombrado representante del Cónsul.

Mujer Q’eqchi’ en Vice Consulado Alemán en Cobán.

El caso captó después la atención del Ministro alemán Werner von Bergen, por la creciente importancia de la colonia alemana, lo que lo indujo a solicitar ante el Ministerio del Exterior alemán la creación de un viceconsulado en Cobán, un paso que llevó a mi nombramiento, con patente del 3 de mayo de 1879, así como a mi renuncia de la representación estadounidense, que le fue transferida a mi hermano. Como administrador de la finca de Houben coloqué a un alemán de apellido Kölling; él había inmigrado hacía un año y había abierto un hotel, cuya dirección manejó con mucho éxito su muy eficiente y honesta esposa con sus hijas.

Santa Isabel (Chimax) pasó a ser propiedad del señor Willy Anton Dieseldorff, otro sobrino del patriarca, un joven increíblemente talentoso, culto y con espíritu emprendedor, que en lo sucesivo dio de manera ejemplar un mayor realce a la finca haciendo ampliaciones e introduciendo equipo de maquinaria mejorada. A este amigo, una ganancia valiosa y esencial, lo recuerdo muy cariñosamente, también recuerdo cuando gustosamente le pude hacer un pequeño favor, es decir cuando celebró su fiesta de bodas con su prima Julia G. Dieseldorff en mi casa en la capital.

En diciembre de 1876 apareció el señor Oscar von Nostitz por primera vez en Cobán; mis amigos Lehnhoff y MacNider habían animado al Ministro inglés, Mister Reginald Graham, sucesor de Corbett, a vísitar la Verapaz. A este grupo se unió Nostitz, quien como ingeniero de profesión (anteriormente había estado empleado en la construcción de ferrocarriles en Costa Rica y en la línea Retalhuleu Champerico) pronto se vio motivado a escoger Cobán como su cuartel general para realizar una serie de encargos de medición, entre éstos la delimitación de las tierras adjudicadas mediante concesión a la Guatemala Railroad Company cerca del río Sarstún. En 1880 ejecutó para el gobierno la construcción de un puente de hierro sobre el río Polochic, cerca de La Hamaca (Chascoj); la finca Sasis la adquirió hasta después que me fui de la Verapaz.

Ferrocarril Verapaz sobre puente de Chascoj

En 1878 el señor Thomae trajo a su hermano Ernst de los Estados Unidos, a quien instaló en los terrenos de Cubilgüitz, motivándolo a que intentara la crianza de ganado, sin embargo, resultó que no tenía ningún talento para ello, tampoco para aprender los dos idiomas imprescindibles; abandonó la empresa y retornó a Estados Unidos. Thomae se comprometió entonces en Cubilgüitz como socio del señor Carl Reutter, un agrónomo graduado, hombre honesto y trabajador, que emprendió una serie de pruebas de cultivos de hule, pimienta, canela, entre otros, pero que no resistieron los ataques de las hormigas. Lamentablemente, el señor Reutter sucumbió pocos años después de una fiebre maligna.

About Author

3 thoughts on “Memorias de Franz Sarg; Parte V. 2

  1. Muy interesante la historia de los emprendimientos que los extrajeros, alemanes, ingleses, suizos, americanos, franceses vinieron a desarrollar en Alta Verapaz. Afortunadamente algunos escribieron sus memorias o escribieron cartas detalladas de la vida que tuvieron en Coban principalmente. Gracias Verapaseando, sigan con la gran labor!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *